La palabra biometría está compuesta por dos vocablos de origen griego: bios, que significa vida, y metron, que se traduce como medida. Es, por tanto, la ciencia que estudia las medidas de los seres vivos o de los procesos biológicos.
Sin embargo, en el ámbito de las Tecnologías de la Información, la palabra toma una acepción más concreta relacionada con la autentificación. Así pues, la referencia “acceso biométrico” o “control biométrico” alude a aquellos mecanismos que verifican la identidad de una persona a través de sus rasgos físicos o de su conducta.
En términos generales, se pueden dividir estos parámetros en dos tipos: características estáticas (físicas) y características dinámicas (comportamiento). La clave del análisis de estos parámetros es que son únicos y difícilmente replicables de una persona a otra. Por ello, son tomados de referencia para la verificación personal.
Características estéticas:
Retina
Iris
Patrón facial
Geometría de la palma de la mano
Venas de la mano
Huellas Dactilares
Características dinámicas:
Firma
Tecleo
Paso
En ocasiones, las características pueden considerarse de ambos tipos, como por ejemplo la voz, que es a la vez un rasgo físico y de comportamiento.